Buscando dinero en Google
le es portada esta semana de la prestigiosa revista
'BusinessWeek'. En su artículo titulado
"Googling For Gold",
esta publicación nos cuenta cómo son muchos los que quieren obtener beneficio de la
buena salud económica de la compañía: 120 mil millones de dólares de valoración en
Bolsa, 8 mil millones en caja, 1000 trabajadores con fortunas de más de 1 millón de
dólares, ...
Las firmas de capital-riesgo y algunos empresarios quieren venderle un nuevo servicio,
una pequeña compañía que acaba de comenzar, o incluso una nueva estrategia. Muchos de ellos se están
poniendo en contacto con 'start-ups', para ir juntos a llamar a la puerta de Google e
intentar que les compre ahora que dispone de mucho dinero en efectivo. Incluso se
están creando nuevos proyectos con la única intención de ser adquiridos por la compañía.
De esta manera, se asegura, se está creando un nuevo ecosistema empresarial en California
de firmas que surgen y, en lugar de buscar 'ángeles inversores' que financien su proyecto,
aguantan con unos cuantos servidores Linux esperando llamar la atención de Google.
Sobre las posibles compras, Google ha mostrado muy poco interés en llevar cabo grandes
operaciones y se mantiene firme en una política austera. De hecho, la mayor adquisición
hasta la fecha ha sido la de
Applied Semantics en abril de
2003 (102 millones de dólares), con cuya tecnología desarrolló posteriormente el programa publicitario
AdSense, mediante el
cual facturará este año más de 2000 millones.
Como comentábamos esta semana,
Google solamente está adquiriendo compañías que cuenten con una tecnología novedosa, y no
sitios web que almacenen información y dispongan de decenas de miles de usuarios. Prefiere
desarrollar su propio servicio
aunque, como recuerda BusinessWeek, Yahoo! tuvo la
oportunidad de comprar eBay en 1999 y ahora ésta vale más en Bolsa que la propia Yahoo!.
También los grandes bancos de inversión, como 'Morgan Stanley' o 'Credit Suisse First Boston'
están enviando a sus representantes a las oficinas centrales de Google en California,
con el objetivo de venderles una colección de adquisiciones, productos financieros o
consejos estratégicos.
Sin embargo, desde sus inicios, los fundadores y presidentes de Google (Larry Page y
Sergey Brin) han destacado por no seguir las normas de dirección de las compañías
clásicas y de ignorar a Wall Street. Por ejemplo, sentó muy mal a muchos grandes bancos
que en verano de 2004 Google diseñase
su propia subasta de acciones para
salir a Bolsa, y que el documento oficial de presentación de aquella gran operación
fuese un manifiesto a favor
de una nueva forma de dirigir una gran compañía, con un estilo propio basado en el
eslogan "Don't be evil" (no hace falta jugar sucio para ganar dinero).
Además de llamar la atención de los directivos de Google para que la compañía efectúe
grandes operaciones financieras, otras empresas están intentando contactar con los
propios trabajadores para venderles diversos productos. Se recuerda que 1 de cada 5
'Googlers' son millonarios (gracias a la espectacular revalorización de las acciones),
y son varias las boutiques, bancos o inmobiliarias los
que están desplegando toda su maquinaria comercial para conseguir un cliente dentro
del 'Googleplex'.
Por ejemplo, en este
enlace se muestra cómo algunas inmobiliarias han comprado la palabra 'GOOG' en
AdWords, para intentar llamar la atención de cualquier trabajador de Google que esté
siguiendo la
evolución del precio de las acciones. Sin
embargo, afirma BusinessWeek, la gran mayoría de los Googlers no hacen ningún tipo de
alarde de su situación financiera y prefieren administrar por sí mismos y razonablemente
su fortuna.
Por último, este interesante artículo hace mención a lo que se ha llamado un "sistema
de castas" dentro de Google. Este hipotético sistema relegaría a una segunda posición a
los comerciales y personal relacionado con las finanzas, en favor de los ingenieros,
programadores y responsables de producto, los cuales tienen mayor influencia. Incluso
se afirma que existen ciertos prejuicios contra los hombres de negocios.
Desde Google niegan este extremo, afirmando que han contratado a diversas personas
con títulos de MBA, aunque en
Slashdot se felicitan de que por fin una compañía diga bien claro que los
ingenieros hacen que el mundo funcione.
Publicado el 27 de noviembre de 2005 | Categoría: negocios
|
|