Google necesita un navegador
Google necesita un navegador o, al menos, una aplicación que
reúna las siguientes características: agrupar todos los servicios de Google,
permitir el desarrollo de aplicaciones ricas, y garantizar la independencia
de plataforma.
Google se está dando cuenta que dispone de multitud de
útiles herramientas, pero que los usuarios se pierden entre ellas, y muchas
son incluso desconocidas. Google Images, Froogle, Gmail, Google Groups, Orkut, Hello, Picasa,
Google Deskbar, Google Desktop, Blogger, Google Local, Google Alerts, Google News, Google
Toolbar, Keyhole, ... Algunas de ellas son aplicaciones de escritorio
(que se instalan en el PC), y otras se acceden vía web. Sin embargo, para
todas ellas es posible crear una interface web que se comunique con los servidores
de Google o que busque dentro del Disco Duro (para el caso de Picasa o
Google Desktop).
El objetivo sería diseñar adecuadamente una interface, que tenga las mismas
(o incluso más) funcionalidades que las actuales, y que se integre dentro de un
navegador. El trabajo es complicado, porque habría que combinar interfaces
remotas (desde un servidor) con otras locales (en el propio navegador). Además,
deberían ser lo suficientemente intuitivas para que los usuarios no se pierdan
entre tantas herramientas.
Pero transformar las diferentes interfaces de los productos a otras basadas en la
tecnología web supone crear aplicaciones 'ricas'. Es decir, no solamente HTML
puro, sino también multitud de ficheros CSS (hojas de estilo) y código
JavaScript. Un ejemplo lo tenemos en Gmail, cuyas páginas web ocupan cientos
de Kb, pero que realmente necesita todo ese código extra para poder ofrecer
a los usuarios las atractivas funcionalidades de 'autocompletado' de direcciones
de email, expansión de conversaciones, etc.
Sin embargo, como comenta Víctor
R. Ruiz en su blog, crear todas estas interfaces basadas en la tecnología
web le supone a Google un serio riesgo: depender de un tercero. Y este tercero
es el que desarrolla los navegadores web para que se puedan ver las interfaces.
Y el 90% de los usuarios utilizan el navegador web de Microsoft, Internet Explorer.
Y Microsoft es uno de los principales rivales de Google, y el primero que estaría
dispuesto a ponerle piedras en el camino.
El segundo desarrollador de navegadores web es el
'Proyecto Mozilla',
detrás del cual hay una fundación sin ánimo de lucro. Esta fundación, sin embargo,
funciona realmente como una empresa, disponiendo de trabajadores y viviendo de
aportaciones privadas. Su principal cometido es gestionar el desarrollo de
-entre otros- los navegadores 'Mozilla'
y 'Firefox' por parte
de los programadores (voluntarios o no). Se trata de dos aplicaciones que
gozan de gran aceptación entre los internautas, y son considerados como
los navegadores más seguros y fiables que existen hoy en día.
Así mismo, dos de las características más importantes de los navegadores Mozilla es que
son código abierto, y respetan los estándares. Google puede ver en esto
una gran oportunidad: apoyar todas sus interfaces en una aplicación que no depende
de una gran compañía como es Microsoft, y que sabe que se van a respetar
los estándares, tanto de HTML, como de CSS y JavaScript (cosa que Internet
Explorer no hace).
Además, los navegadores Mozilla incluyen un lenguaje propio que permite diseñar interfaces
realmente complejas. Se trata de XUL (ver
artículo) y es una seria
apuesta de Mozilla para crear una nueva generación de lenguajes 'mark-up'
para el desarrollo de interfaces, y contra la que Microsoft trata de competir
con su proyecto
XAML.
Otra característica importante de los navegadores Mozilla es que son multiplataforma.
Hay versiones para todos los Sistemas Operativos (incluyendo
Linux, Mac OS, MS Windows, Solaris y OS/2), y Google puede aprovecharse de esto
para -de nuevo- no depender de Microsoft, que domina el mercado (más de un 90%) con su
MS Windows. Google tiene claro que es una 'compañía web', que ofrece servicios
para hacer más accesible toda la información mundial, y que no puede estar
dependiendo de qué Sistema Operativo utilizan sus usuarios.
El problema más importante con el que se encontraría Google si decide crear
su propio navegador web basado en Mozilla, sería el de cambiar los hábitos
de millones de usuarios que utilizan 'MS Internet Explorer'. El ser humano es
un animal de costumbres, y puede resultar muy costoso conseguir que se abandone
una aplicación como 'Internet Explorer', la cual un amplio porcentaje de
la población asocia inmediatamente con 'Internet' (no solo con la WWW).
Sin embargo, los navegadores Mozilla, más concreatemente 'Firefox', están consiguiendo
en las últimas fechas una ascendente popularidad. Esto es debido, en parte, a
los fallos de seguridad de 'Internet Explorer', pero también a las extraordinarias
cualidades que ofrece (rapidez, sencillez, estabilidad). El próximo mes de noviembre
será presentada mundialmente la versión 1.0, y coincidiendo con el acontecimiento
se realizarán diversas fiestas por todo
el planeta y se publicará
un anuncio en color
a página completa en el 'New York Times'. Realmente es una muestra del prestigio
que está consiguiendo 'Firefox' entre la comunidad internauta.
Ahora bien, ¿está realmente Google trabajando en la posibilidad de desarrollar
su propio navegador?. Desde que a finales de agosto
se comenzase a rumorear sobre
ello, éste ha sido uno de los temas de los que más se ha escrito en Internet.
Los datos que podrían confirmar esta hipótesis son:
:: Google acogió en agosto en sus oficinas de California
el Mozilla Developer Day 2004.
:: Google registró en abril el
dominio 'gbrowser.com'.
:: En el 'bugzilla' de Mozilla (donde se informa de los errores
de desarrollo), apareció
en septiembre
un mensaje (que más tarde fue borrado) acerca de una colaboración con Google.
Sin embargo, los directivos de Google han negado en todo momento que
estén "creando" un navegador propio, e incluso
Larry Page -presidente y cofundador- afirmó recientemente que
no pretenden
reinventar la rueda.
¿Es realmente esto un desmentido? Porque Google no necesita "crear" un nuevo
navegador, sino integrar dentro de "otro" todas sus diferentes tecnologías.
Y para qué crear uno nuevo, si este "otro" puede ser una aplicación madura,
potente y fiable como es 'Mozilla Firefox 1.0'.
Como cuentan
en MozillaNews,
la solución sería "tomar en alquiler" el navegador 'Firefox' en lugar de "crear" un
nuevo producto desde cero. De esta manera, Google lanzaría una versión propia con su
propia marca comercial, cumpliendo en todo momento las condiciones de la 'licencia Mozilla'.
Además, el Proyecto Mozilla está siempre abierto a las aportaciones de las
compañías, y seguro que recibiría de buena gana todo lo que Google le pueda
proporcionar (inyecciones económicas pero también capital humano de sus
cualificados trabajadores).
Tendremos que esperar a las próximas semanas, quizá meses, para ver cómo Google
soluciona este tema, y comprobar si realmente se ha puesto manos a la obra en
una nueva aplicación para agrupar todas sus tecnologías.
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